domingo, 13 de noviembre de 2011

A fuego lento me haces agua


- Y aquí estamos, tu enredada a mi pelo y yo a tus ganas de sonreír. ¿Quién dijo que era fácil eso de hacerte feliz? Y mira que es de idiotas esto de enamorarse... Pero, cuando lo haces, ya nada puede detenerte. Tu corazón se acelera, tus ganas de reír aumentan, y el simple hecho de ver a aquella persona sonreír, satisface...

- ¿Qué estás diciendo?


- ¿Qué pasa? ¿Qué no te has dado cuenta? ¿O es que a caso no notas la cara que pongo cuando te enfadas? Te pones demasiado guapa... O cuando te veo aparecer; dulce, fresca, segura de ti misma... No sé, es una sensación extraña. Siento miedo. Sí, esa es la palabra. Siento miedo a perderte, a que me destroces el corazón, a que desaparezcas y me dejes hecho polvo. Y que de repente vuelvas a aparecer, y cuando crea que todo se ha solucionado, me uses como un pañuelo. Utilizarme hasta satisfacerte y luego guardarme en el bolsillo hasta que me necesites. Tengo miedo a quererte demasiado...

- No... esto no tenía que salir así. Esto no es lo que había planeado, yo...

- Lo sé, tu no pensabas que me iba a enamorar de ti. En eso te equivocabas. Es imposible que alguien no se enamore de ti. En serio lo digo. Eres joven, guapa, lista, enamorada de la vida, alegre, con ganas de reír aunque esté todo perdido... y me encanta como eres, y lo que me haces sentir. Y digas lo que digas, tú también sientes algo por mi, por muy pequeño que sea... Sé que nunca has mirado a nadie como me has mirado a mi. Sé que nadie ha durado tanto como estoy durando yo. Sé que nunca a nadie le has enseñado tantas cosas como me enseñas a mi. Y estoy harto de que sigas fingiendo que no me quieres. Toda tu vida has estado besando todas las bocas que se cruzaban por tu camino y ninguna de ellas te ha marcado. La mía, sí. Y sé que te encantaría seguir besando esta misma boca mucho tiempo. Pero sé que tú también tienes miedo a quererme, porque eso no estaba planeado.
- En eso te equivocas...

- No. En eso te equivocas tú. Así que aclárate y ven a verme cuando lo tengas claro, porque sabes que yo voy a estar ahí, para siempre...

Y allí la dejó, sola y con unas ganas increíbles de gritar lo mucho que le quiere. Pero... puede que sea verdad eso de que hay muchas cobardes en esta vida...





1 comentario:

  1. muchos y muchas ...luego sólo muchas.... son los pequeños detalles, tan pequeños como un plastiquito de etiquetas de gorro de RL, las que marcan la diferencia, las que hacen que icebergs se derritan e inunden ciudades...has inundado la mía, así que...set fire to the flood

    ResponderEliminar